Aprovechando que las almendras se están cayendo del almendro y necesita que las recojamos, hemos pensado qué tiene de provecho hacer esta actividad. Tres son los beneficios que obtienes al recolectar si vives en un coliving, es decir, a baja escala. Y en concreto, por ser finales de septiempre y porque nuestro almendro lo está pidiendo a gritos, recolectar un almendro.

Actividad física

 

Para no sentir la pereza, la desidia y cómo la energía vital va para abajo en picado, la solución es movernos. Justo lo que menos nos apetece. La baja energía vital se alimenta de desgana, así que salir del bucle es bastante difícil. Por eso, el primer ingrediente que tiene que tener el ejercicio físico es que sea novedoso. Y el segundo es que no solo se quede en la conexión física con nosotros mismos sino que vaya más allá.

Recolectando haces ejercicio físico, te activas e indirectamente disfrutas de la naturaleza y de lo que ella te aporta al autoconsumir sus frutos. Son muchos los que quieren hacer algo de ejercicio pero les aburre la idea de ir todos los días al gimnasio: mismas máquinas, mismo espacio y nada más que sentir cómo el cuerpo se esfuerza y el corazón bombea. 

Se pueden encontrar otro tipo de actividades que te hagan sentirte enérgico y tengan esa cosa especial que buscas.

 

Conexión con la naturaleza y la cultura

 

Pisar la tierra, tocar las distintas texturas de plantas, frutos, corteza, flores, etc.; tomar el sol, notar el viento. Eso es conectar con la naturaleza. Recolectando a baja escala y de manera consciente estas experiencias las vives tú, y te las llevas para ti.

Otra conexión que se busca, y se consigue, cuando se vive en comunidad en un coliving es la cultural. Es muy interesante conocer a gente y sumergise en su cultura, la verdad. Cada zona tiene su tipo de agricultura y su propia forma de conectar con ella.

Al recolectar se conecta, y si hay un lugar donde estas conexiones son auténticas es un coliving rural.

 

Disfrute gastronómico

 

Pue sí, que el esfuerzo físico no solo sirva para sudar la camiseta. Mucho mejor si luego disfrutamos de los frutos que la tierra nos ofrece, ¿no? Hay una infinidad de recetas y formas distintas de cocinar cada producto que podrás probar en La Casona. O, a lo mejor, te apetece cocinarlos tú mismo.

Este beneficio y experiencia es de la más satisfactoria si eres de buen comer, así que aporta tus ideas o gustos y ¡a comer!

 

Hay actividades que suman en muchos sentidos y en este coliving te ofrecemos participar en aquellas que te puedan aportar algo positivo. Esas de las que te acordorás con el paso del tiempo y de las que en el presente hagan que te sientas realizado y a gusto.